Inicio de la clase: 9:45 am.
Saludo inicial a los estudiantes por parte del profesor y mía.
El profesor llegó a la sala un poco preocupado porque no podría efectuar su clase de manera adecuada.
Me avisó cuando me saludó que ese día yo tendría que quedarme a cargo del curso y que tratara de preparar una clase con una información que me facilitó. Por razones de fuerza mayor, la clase debía seguir otro curso; ya que la actividad programada para ese día no se podría efectuar en parte porque debía ausentarse del aula ya que por actividades del colegio mismo; debía terminar de instalar unos programas computacionales y porque la fotocopiadora se encontraba mala y las guías para desarrollar aquel día no estaban impresas; un gran problema para el profesor; pero del que sin embargo salió airoso. Improvisó una clase de menos de 10 minutos comentando un tema de relevancia nacional (volcán Chaitén); pero que sin embargo era para que yo me preparara con una clase relacionada con la materia vista en clases: los materiales: metales y maderas. Se trataba de un repaso para que los alumnos llegaran bien preparados en cierto aspecto a la prueba del próximo día martes. Desde un principio le comenté mis ganas de poder ayudarlo en todo lo que pudiera, referente a las clases; a lo que él me pidió como ayuda aquella tarea.
Ese día llegué y me tocó aquella sorpresa; mi 1º día efectuando una clase y ser una profesora, pidiendo respeto y disciplina; muy ansiosa, pero a la vez preocupada y temerosa.
Seguí los consejos del profesor; además de acordarme del tipo de clases que hace éste y me puse a planificar una clase, que por lo demás debía ser demasiado rápida de planificar y muy improvisada.
Cuando el profesor terminó de efectuar la pequeña introducción de la clase, le comentó a los alumnos que ese día, la tía (como él y los alumnos me dicen) se haría responsable de la clase de aquel día; les advirtió que quería mucha disciplina y respeto por la persona que estaba adelante, a lo que los niños quedaron sorprendidos pero a la vez fascinados.
El Profesor Arnaldo me dejó todos los medios necesarios para efectuar la clase. Cuando se iba, me dijo “no te pongas nerviosa, esto te servirá para practicar la enseñanza y así le vayas encontrando gustito a esta profesión, mucha suerte y éxito”.
Yo un poco más relajada, pero no menos preocupada, comencé por hacer callar a los niños con una voz un poco tímida; estos en 1ª instancia no respondían, pero uno de ellos dijo que debían respetar a la tía y todos se callaron (agradecí mucho eso). Luego, comencé a comentarles la clase…pedir opiniones con respecto al tema, a lo que los alumnos comentaban lo que sabían. Luego, con un diagrama en la pizarra, íbamos los alumnos y yo desarrollándolo a la par, ellos me daban sus ideas y yo las plasmaba en la pizarra para que ellos las traspasaran a sus cuadernos, siempre haciendo sugerencias que sabían que estaban bien.
Los alumnos muy aplicados y no menos preguntadores, efectuaban sus preguntas con respecto al tema (los metales); entre ellas sus aplicaciones, etc. Terminó bien esa actividad.
Posterior, debía pasar la nueva materia: la madera; a lo cual pedí a ciertos alumnos que leyeran unos pequeños párrafos del libro de 6º básico que otorga el Ministerio de Educación y que tienen en su poder por este año. Estos leían y yo les preguntaba de vez en cuando que qué era lo que habían entendido, que me dieran una explicación de lo explícito del libro. Luego de que 3 alumnas leyeran, comenzamos nuevamente con un diagrama en la pizarra, pero esta vez participativo; ya que yo dejaba que cada uno de los alumnos saliera a la pizarra y escribiera el concepto. Ellos fascinados iban a la pizarra y lo hacían con gusto.
Luego que terminamos con esa actividad, le pedí a algunos niños que me dieran un resumen de la materia, luego de la clase en general.
4 de ellos respondieron a la perfección. Mi gran asombro es que son pequeños y saben muy bien expresarse, además de que preguntan mucho.
Bueno, concluyendo, les di un resumen de la clase, a lo que ellos quedaron conformes y en donde supieron lo referente a la materia.
Concluyendo 5 minutos antes de la hora de recreo, les pedí que ordenaran la sala y se prepararan para salir a éste.
El Profesor llegó a la sala y me dio las gracias por ayudarlo ese día, a lo que respondí que con agrado, que para eso estaba. Me dijo también que desde aquel día iba a poder ejercitar el estar en una clase y desempeñarme como profesor; ya que necesitaría mi ayuda constante. Yo muy feliz aquel día. Muy buena experiencia comenzando mi práctica.
sábado, 24 de mayo de 2008
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